Posteado por: saquenunapluma | 04/25/2018

La cocina dramatúrgica de “Soy tu seguidora” Por Daniela Regert

La cocina dramatúrgica de Soy tu seguidora.

Por Daniela Regert

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Soy tu seguidora nació como un breve proyecto literario. En el 2017 me encontré participando de un proyecto de investigación lanzado a quienes habíamos participado del festival de directores jóvenes El porvenir. La invitación me resultaba seductora: obsequiar un gesto artístico u obra a otrx directorx que sería enviado de forma anónima formando parejas a partir del sorteo de todos los participantes.
Yo recibiría un regalo anónimo, y le regalaría algo a otra persona dedicada a la dirección. Pero no todos nos conocíamos, por lo que los convocantes sugerían que googliemos o espiemos en redes su actividad para saber qué regalarle. Acepté casi sin dudar. Mi participación desplegaba en mi mente al menos dos posibilidades: por un lado fisgonear en redes a alguien y oficiar de hada madrina (algo que podía hacer cómodamente desde mi casa) y por el otro, generar alguna reflexión sobre el teatro, porque estaba convencida de que si participaba de un proyecto de un festival de teatro tenía que sí o sí expresar mi punto de vista, mi posición política.

Luego de unos días se realizó el sorteo y recibí el nombre de la persona que me tocaba fisgonear: Fernando Rodil. Ya lo conocía desde hace muchos años. Habíamos hecho clown juntos en los albores de nuestra mayoría de edad, en Timbre 4, con la gran profesora Tamara Kiper. Incluso codirigimos una obra infantil que él había escrito. En 2017 nuestra relación era simplemente virtual, no pasaba de un me gusta en facebook, algún que otro comentario, algún debate poco profundo respecto de tal o cual tema de la actualidad. Pero, ¿qué? ¿Qué podía regalarle? Entré en su Facebook y comencé a descargar todas sus fotos de perfil en una carpeta, convencida de realizarle un video con fotos. Pero ya había hecho un video con fotos para el cumpleaños de mi ex novia, tenía que encontrar algo original que hacer, la idea de repetirme me visitaba como un horrible remordimiento… Después de vagabundear por un millón de opciones, se me ocurrió escribir un diario íntimo sólo para él, de una admiradora suya: yo. Porque tenía que introducir lo dramático de la manera más explícita posible. Ahí hay, creo una reflexión respecto de la dramaturgia o el quehacer teatral:
Entre actorxs y directorxs de todas las estéticas posibles creo que podemos coincidir en que en el teatro, en la escena, “tiene que pasar algo”. Esa frase ambigua que nos decimos, “que pase algo”, es un poco difícil de explicar pero muy fácil de entender y percibir tanto desde afuera como adentro de la escena. La magia del teatro es ese “algo pasando”, esa intensidad, esa descarga de algo sucediendo que hace estallar el imaginario y nos brinda un conocimiento extraño. Esa idea del teatro fue traducida a la escritura. La escritura es para mí una suerte de improvisación que puedo iniciar cuando quiera, una improvisación free-lance. Vivir el amor en redes hacia él como un procedimiento escénico, utilizar el anonimato que proponía el formato para darle miedo o curiosidad, hacerlo sentir espiado por alguien que lo conocía, a cada palabra. Como él me conocía, me divertía la idea de desperdigar por el texto algunos datos míos que él podía llegar a reconocer. Fui influenciada por la universidad –lo admito- y por los ensayos de Ure recopilados en Sacate la careta, que me colmaron de revelaciones. En mi informe adosado al proyecto pongo en relación la obra con el teatro de la crueldad y la estética ureana, pero eso es para otra nota.

Con estas motivaciones escribí diez páginas de un Word separadas en días. Envié el presente al proyecto de investigación para que llegue a Fernando, y también a Francesca Giordano, actual interprete de la obra, siguiendo mi fascinación por el material. Lo primero que me dijo Fran fue que lo quería para actuar. Yo tenía que hacer una obra de teatro para mi proyecto de graduación y se nos ocurrió hacerla con ese material. Le presenté la propuesta a Andrea Garrote, mi tutora del proyecto, y le envié el texto. Andrea nos sugirió que trabajemos en elaborar “anzuelos”: un recurso de “enganche” entre día y día que deje a los espectadores intrigados respecto del desenlace de la obra. Apliqué esa política y recorté algunas zonas del diario, me propuse ordenar los días para que exista una progresión, en síntesis: lo adaptamos para que sea una obra de teatro y no un diario. Fue estrenada el viernes 10 de noviembre de 2017.


Daniela Regert, autora y directora de Soy tu seguidora. Funciones sábados 21 hs en El Estepario Teatro. Medrano 484

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