Posteado por: saquenunapluma | 07/21/2014

Sublimar una experiencia :: Por Victoria Hladilo autora y directora de La sala roja

SONY DSCSublimar una experiencia.

Ingresar nuevamente, esta vez como adulta, a un jardín de infantes fue el disparador para empezar a escribir La sala roja. El encuentro con la educación desde un punto de vista distinto al que solía habitar, el de alumna. Participar de ese espacio siendo ahora madre, y observar ese mundo desde un punto de vista distinto me resultaba abrumador y revelador simultáneamente.

Disfruto la observación humana. Nuestros comportamientos, procedimientos, acciones. El espacio del jardín me proponía un nuevo mundo lleno de impresiones jugosas. Me empezó a gustar la idea de pensar ese espacio como un lugar que reúne personas que comparten cierta biografía social, pero que al mismo tiempo viven desde distintos paradigmas. Y allí se ven obligadas a compartir, a socializar y a relacionarse constantemente.

Empecé a trabajar con esto de armar una reunión de padres en un jardín de infantes, como excusa para reunir un grupo de personas que, del mejor modo posible, deben convivir. Y que en el transcurso de esta tarea empiezan a tejer vínculos y a mostrar facetas, que en un principio pueden estar ocultas o disfrazadas bajo el lema: “quiero lo mejor para mi hijo”, pero que cuando se dejan ver pueden mostrar que están pensando en ellos mismos y en la disputa que tienen con sus pares.

El proceso de escritura duró aproximadamente un año. En un principio, fue un proceso fluido, plagado de imágenes que fácilmente se plasmaban en escenas. Pero luego tuvo una etapa de trabajo muy minucioso, de pulir y ensamblar las distintas situaciones que iban sucediendo en cada uno de los momentos del material. Justamente, de algún modo aparecía allí la dificultad de entender como autora de qué estaba hablando cuando ponía a estos adultos en un lugar para niños, a comportarse como tales. En esa búsqueda fue surgiendo la necesidad de que aparezcan los niños como protagonistas también dentro de una obra en la que no están físicamente. Pero que de algún modo deben existir porque es a través de ellos que los personajes van despertando y enfrentando sus propias dificultades.

Poner a adultos a conversar en un lugar de niños me resultaba atractivo desde varios puntos de vista. La idea de estar en un lugar “incorrecto” ya me parecía divertida. Además, encontraba una relación directa con el comportamiento que a veces sin querer tenemos, cuando actuamos como niños, cuando no podemos reaccionar con madurez. Cuando las emociones nos desbordan y no las podemos contener, pese al intento.

Finalmente, después de un buen tiempo (tuve mi segunda hija en el medio), llegué a tener una primer versión con la que me sentí segura como para empezar a buscar el elenco para llevar adelante este material. Así La sala roja, dejó de ser para mí un texto y se convirtió en proyecto.

Me considero bastante obsesiva. A veces demasiado. Así que también me tomé mi tiempo para buscar a los actores que iban a interpretar estos personajes. Finalmente armamos un grupo sólido, con actores que me ayudaron a entender aun más, o distinto el material. Que me hicieron preguntas que yo no me había hecho, y que me ayudaron, de ese modo a fortalecer el trabajo.

Entonces arrancamos, fuimos montando el material paso a paso, hasta llegar a un primer armado y luego empezamos a profundizar en la comprensión del asunto. Tuvimos momentos de avances enormes, y momentos de búsquedas pantanosas. Fue interesante aprender a esperar y a confiar en que el crecimiento o la plenitud del proyecto iba a llegar mientras nosotros seguíamos trabajando.

La Sala Roja es una obra que podría tener una lectura muy sencilla y naif, o que podría buscar el humor sin tratar de comprender el proceso de los personajes. Pero para mí, es absolutamente opuesto a eso. Para mí lo complejo, lo denso, lo incómodo atraviesa el material, sin que esto se escuche en el texto. No pasa por lo que se dice, pasa por lo que les ocurre a quienes lo dicen.
Victoria Hladilo autora, directora e integrante del elenco de La sala roja

 


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LA SALA ROJA

Funciones: Viernes y Sábados 21 hs.

Teatro: El Camarín de las Musas

Dirección: Mario Bravo 960, CABA

Entrada: $120 / $70 (estudiantes y jubilados) / 2×1 Club La Nación

Reservas: 4862-0655 / http://www.elcamarindelasmusas.com

FICHA ARTISTICO TECNICA:

Elenco: Manuel Vignau, Julieta Petruchi, Daniela Rico Artigas, Victoria Marroquín, Axel Joswig, Victoria Hladilo

Diseño de escenografía e iluminación: Magali Acha /Diseño de vestuario: Susana Berrio

Diseño de sonido: Ignacio Viano /Fotografía: Luis Abadi /Prensa: Simkin & Franco

Producción ejecutiva: Verónica Dragui /

Asistencia de dirección: Ana Pastore y Soledad García/

Co-dirección: Cinthia Guerra /

Dramaturgia y Dirección General: Victoria Hladilo

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