Posteado por: saquenunapluma | 06/20/2013

Juana la Rosa, sobre el montaje de El Nombre de las cosas

Juana-La-Rosa FeriadelLibroEL NOMBRE DE LAS COSAS

Idea, Narración y Dirección Juana La Rosa

El nombre de las cosas, cuento de mi autoría que da nombre al espectáculo no empezó como una propuesta para adultos. Se desprende de otro espectáculo, Juana de la Valija, pensado para niños de tres años en adelante, donde el juego con la palabra fue el comienzo de la idea a desarrollar y luego sería el eje.

Mi experiencia como docente y asesora de literatura en el Instituto Vocacional de Arte Manuel Labardén, me demostró que el goce de los niños, sobre todo en los más pequeños, del disparate, la poesía y la narración oral dependen de un adulto que juegue, lo estimule y también sienta que es gozo para él. Y para que esto suceda el adulto tiene que recurrir antes que nada a su propia antología poética de la tradición oral, volver al patio de su infancia. Es en este patio propio donde fue apareciendo la idea de las cajitas, es un recurso pero también es parte de mi historia como la de casi todos los chicos que tienen necesidad de guardar cosas que para los grandes no son útiles. A medida que yo iba jugando con mi infancia fueron surgiendo las cosas que quería poner en las cajitas: la de los cuentos para irse a dormir, la de los trabalenguas, adivinanzas, piropos, una cajita de música con cuento, otra de cartas, una minibiblioteca portátil con libros pequeños, una caja que es “la que yo más quiero, no tiene palabras” que muestro al principio pero que abro al final . Acá también juego con el doble sentido, literal no tiene palabras y lo que se sugiere cuando se dice que no hay palabras suficientes para nombrar.

¿Cómo y por qué de este espectáculo, en el que colaboró Claudio Hochman que más que dirigir fue supervisando y orientando mi juego, pasó a ser un espectáculo para adultos?

En cada función para niños la fascinación era muy grande, y a veces sucedía que los chicos atraídos por todo lo que contenía la valija estaban casi encima mío, y los adultos a su vez también fascinados desde el comienzo con el juego de la palabra participaban como los chicos de esa atracción al punto que al finalizar eran ellos lo que me decían falta la cajita que no tiene palabras.

Así es que un día pensé en los adultos como espectadores pero tenía que resolver que cajitas abriría de las que tenía, cuáles no. De este dilema, surgieron nuevas cajitas la de los recuerdos y la de las palabras difíciles. Y cuando fui invitada al Festival de Narradoras y escritoras latinoamericanas, En América la mujer cuenta, en Chile presenté El nombre de las cosas. Fue en una pequeña sala y tuvo gran repercusión en el público.

Pensar en los adultos no modificó la esencia, es decir, el juego y la infancia como eje conductor pero si cambió qué quería comunicar a este otro destinatario, y apareció un nuevo tema: mi deseo de escuchar y mi obsesión por comprender el nombre de las cosas, desde chica.

Este es un espectáculo que se mantiene fresco y vivo porque puedo agregar , quitar y las cajitas contenidas en una gran caja, tomar sentidos distintos cada vez. El placer que me da abrir la caja madre, cuando tengo que ensayar para una función, es como la de una niña en la hora de la siesta que tiene todo el tiempo para jugar. Esto creo es lo que siente el público, ser instalado en su propia infancia, pero al mismo tiempo, en su posibilidad de jugar como adulto.

Luego fui invitada al 7mo. Festival de Bucaramanga, con gira por Cali y Bogotá, (Colombia) especialmente con este espectáculo. Pero esta vez me presenté en un escenario enorme, frente a mil quinientas personas, yo sola, con mi caja que todavía era más pequeña que la que tengo ahora, una silla y la luz que me cubría como un círculo. Fue maravillosa la magia que se creó, el silencio, la comunicación con la gente. El aplauso final no lo puedo olvidar, tampoco los comentarios después de la función. No pocos me dijeron que era un espectáculo poético. Pero lo que más me conmovió fueron las palabras de una de las organizadoras: “escuchaste los grititos de alegría de mi hija, estábamos allá arriba sentadas, lejos, ella es una niña down y cuando algo le gusta mucho grita así.”

JUANA LA ROSA

info del espectáculo: http://www.juanalarosa.blogspot.com.ar/

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