Posteado por: saquenunapluma | 12/07/2012

Dramaturgia: una clase portátil. Por Luis Cano

luis cano intertextualidadUna clase portátil, por Luis Cano.

Texto publicado en Escuela de Marionetas. de Luis Cano. (Libro Disociado Editores)

Federico Irazábal me pidió que defina intertexto y yo dije asimilar y transformar.

La traducción es un intertexto. La reescritura también. Volver a trabajar el propio texto. La paráfrasis, las sustituciones. Hacemos operaciones intertextuales de manera automática, como reflejo involuntario, como medio de supervivencia.

El teatro tiene una organización intertextual. Una red de socios que recupera y actualiza elementos en forma permanente. Los actores renuevan el código que formaliza el texto. Si pudiéramos detener por un momento la acción, en sentido figurado, podríamos ver el gesto que a la vez evoca y reinventa.

Aparte de los procedimientos que un texto mantiene con otros textos (lo que llamamos “intertextualidad”) yo digo que todo texto es intertexto. No se puede hablar de un texto sin hacer eco de otro. No se puede hablar de un texto sin que se produzca otro texto, sin causar otro texto.

La intertextualidad es un conjunto de procesos de combinación, mezcla, generación de nuevas prácticas y objetos culturales. Sostengo que al hablar de intertexto estamos diciendo, conocer al otro. El mundo es el otro. Hay intertexto entre los textos y también entre texto y cultura.

Recuerdo el Martín Fierro:

Era un gringo tan bozal
que nada se le entendía.
¡Quién sabe de ande sería!
Tal vez no juera cristiano
pues lo único que decía
es que era pa- po- litano.

Cuando digo que el intertexto crea sujetos culturales, pienso por ejemplo en el gaucho. ¡Releamos a Josefina Ludmer!

El texto es una forma de relacionarse, una política. En la práctica intertextual todo es directamente político, son estructuras diferentes luchando entre sí. La intertextualidad pone en contacto partes en tensión. Martín Fierro es una historia, ¿lo es? y también la articulación de una experiencia social.

Muchos grandes textos (Discépolo) se construyeron sobre la diversidad lingüística. Son ejemplos de polifonía, evidencias de una práctica intertextual.

Deleuze y Guattari plantean el concepto de “enunciación colectiva”. Lo tomé como premisa para la escritura de Los murmullos. La enunciación colectiva, que es el dicho de todos. Quién habla es algo a veces tan difícil de determinar…

Una de las formas en que empecé a escribir fue subrayando. La intertextualidad vino después. Mi admirado y querido Héctor Libertella, dijo: “La mano que tacha es la que escribe de veras”. Impecable. ¿O sea que también podemos escribir nuestra lectura?

A finales de los ochenta, transcribí unos escritos a mano de Osvaldo Dragún. Yo era un copista que obedecía órdenes. Aquella transcripción era una acción minuciosa de lectura. A veces Dragún me dictaba, y mientras anotaba, empecé a pensar en la maquinaria de los textos dramáticos.

En esos años viajaba mucho en tren. Llevaba varios libros en la mochila sólo para abrirlos de vez en cuando, no para leerlos. No tenía necesidad de leer durante el viaje. Miraba un libro y me lo imaginaba diferente. Me dejaba ir por la ventanilla. Octavio Paz dice que el lenguaje es el paisaje. El paisaje es algo inventado. Así, el lenguaje se convierte en mundo.

Aprovecho esta oportunidad para decirles que acabo de leer Galope en niebla de Ariel Farace. Una vuelta al texto de Mansilla. Un Rivera opinando sobre Rosas, Rosas huyendo. Se los recomiendo. En Argentina, su historia (su discurso) siempre sirvió como fuente intertextual de la literatura.

Volvamos. Es productivo pensar en la intertextualidad como experiencia con el paisaje. En Buenos Aires, en La Paternal donde vivo, uno se encuentra rodeado por las palabras. Entre nombres de calles, en un barrio. Nunca recuerdo el nombre de las calles y no puedo citarlos. Muchas veces me pierdo, causando variaciones. Esto puede pasar en cualquier paisaje urbano. ¿Cuáles serían las palabras a develar en este mapa de crucigrama?

¿Y qué sucede cuando lo citado pierde sus comillas? No por negligencia sino por ocultación o por sigilo. Recordemos que intertexto es una estrategia política. Una, entre muchas prácticas discursivas. Todo texto está escrito tomando posición. ¡El “teatro político” no es un ejercicio de estilo! Insisto, ¿qué sucede cuando lo citado pierde sus comillas? ¿El secuestro? Creo firmemente que la intertextualidad se despolitiza cuando no se analiza ni discute el uso específico que se hace del texto. Me permito decirlo ante este grupo universitario…

Escrito al margen: Cuando un texto discute los códigos, reescribe su campo. Una fuerza irradia desde la dramaturgia cuando modifica las categorías tradicionales de “texto dramático”.

La práctica teatral supone la pérdida de un significado único. El interés intelectual que despierta el teatro se relaciona con la multiplicación de sentido. El teatro es una caja de resonancia. El acto está abierto a tantas interpretaciones que no puede ser dominado por una sola idea. Algunos familiares van a ver mis obras y confiesan: “No estoy seguro de haber entendido.” Todavía creen en una verdad. Pero el autor no gobierna sentidos. Apenas es autor después de la lectura de su texto.

La literatura es una secuencia. Escribo Fausto después de todos los faustos escritos. Borges viaja de un libro a otro. Lao Tsé recorre el mundo sin atravesar la puerta de casa. Leemos traducciones de Shakespeare acaso intentando construir nuestro propio relato. ¡No hay texto original de Hamlet, que además fue escrita en un idioma desconocido!

Para Borges, el mundo es una biblioteca. Un autor es todos los autores, todas las bibliotecas. Un libro es todos los libros. No es fijo sino móvil. Un texto es un espacio de circulación del lenguaje. Para Nietzsche: “Es dramaturgo quien tiene una necesidad irresistible de transformarse a sí mismo y vivir en otros organismos.” Alguien podría decir: Son textos porque viajan, la obra está de viaje.

Todo a la vez. No muchos textos sino una pluralidad… Estuve tejiendo citas, referencias para la clase de hoy. Ecos, que en lugar de disolver el tema quieren extenderlo. Nuestra vida es una historia más o menos coincidente con nuestro trabajo. Nuestras obras harán que lean nuestras vidas como textos.

Notas sueltas, aforismos de una clase que di en el Postítulo: Lenguajes teatrales y su incorporación en el campo de la escritura Escuela de Rosario, 2009.

Una clase portátil integra la valiosísima edición de textos de Luis Cano reunida en el Volumen Escuela de Marionetas.

 

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